¿Alguna vez se han preguntado qué hay más allá de los pasillos públicos de un museo? ¿Cómo son las zonas privadas llenas de piezas y tesoros que no entran en la exposición? Eso es lo que los alumnos de 1º de Historia del Arte pudieron descubrir. El pasado miércoles 23 visitaron las áreas privadas del Museo Arqueológico Nacional (MAN) de Madrid con la profesora Mar Gabaldón.

Los alumnos pudieron recorrer la sala de restauradores, la biblioteca, las salas de investigadores y conservación de piezas, e incluso tuvieron el privilegio de entrar en la cámara acorazada del área de numismática, donde tuvieron ocasión de ver todo tipo de monedas auténticas, algunas con más de 2000 años de antigüedad. Además, los alumnos pudieron charlar con restauradores y conservadores del museo para conocer su trabajo, el funcionamiento de la institución y su trayectoria profesional para llegar hasta allí.

Para un historiador, poder conocer las zonas del museo normalmente restringidas al público es todo un privilegio. El MAN cuenta en su colección con unas 1.300.000 piezas, de las cuales solo un 1% están en exposición pública. La inmensa mayoría de piezas no se pueden exponer por el carácter divulgativo del museo, que se dirige a un público muy amplio que se perdería entre demasiadas piezas. En algunos casos las piezas expuestas van rotando, pero en otros jamás son expuestas. A pesar de ello el museo compra y recibe donaciones de piezas nuevas cada año, que necesitan restauración, catalogación y estudio. En el recorrido los alumnos pudieron ver de cerca piezas tan llamativas como un sarcófago egipcio policromado proveniente de Luxor, que estaba en pleno proceso de restauración. Además de la ya mencionada colección de monedas históricas, que soprendieron por su antigüedad, cantidad y variedad. Los alumnos también visitaron las salas originales del museo del siglo XIX, con los muebles de la época, ahora cerradas al público.

Opino que lo más valioso de la visita fue mucho más allá de los tesoros arqueológicos. Fue poder ver a personas enamoradas de su trabajo, realmente convencidas de que trabajar en el MAN es un privilegio que quieren aprovechar al máximo. Encontrar a ese tipo de personas son las que hacen que te des cuenta de que has elegido la carrera correcta. Una carrera en la que las personas no ven su trabajo como una obligación, sino como un regalo.
¡Muchísimas gracias a la profesora Mar Gabaldón por esta experiencia para los alumnos de 1º de Historia del Arte! Esperemos que sea su primera de muchas veces en las salas de conservadores del museo, pues no hay duda de que la visita les dejó con ganas de más.
Texto: Elena Pastor Curiel
Fotografías: Carlos Rincón García

