Distintos mitos y leyendas se han difundido a lo largo de los años sobre la masonería: practican sacrificios humanos, quieren crear un nuevo orden mundial, adoran al diablo… Las redes sociales parecen haber «desmentido» esta leyenda negra. Los masones, ahora, están más expuestos que nunca: han encontrado en los jóvenes un nicho con el que engrosar sus filas. ¿Qué significa ser masón?

Los orígenes de la masonería

La masonería surge en el contexto de las guerras religiosas. En concreto nace en Londres en 1717 por clérigos cristianos no católicos. Según explica el historiador y especialista en masonería Alberto Bárcena, estos formaron una organización secreta cuya intención era apoyar el triunfo de la dinastía protestante sobre la católica (los Estuardo). Bárcena aclara que su origen no solo tiene una explicación política, sino que para conocer en su totalidad sus orígenes hay que tener una visión más espiritual y remontarse en el tiempo.

La orden rosa cruz

El precedente de la masonería fue la denominada, Orden de Rosa Cruz. La primera referencia histórica a este grupo la encontramos en Fama Fraternitatis (1614), un libro que narra la historia de Christian Rosenkreutz, el supuesto fundador de la orden. No obstante, muchos historiadores, entre ellos, Milagrosa Romero Samper, doctora en historia y actual profesora de la USP CEU, explican que este libro, no es más que una falsificación, pues no hay evidencias históricas suficientes sobre la existencia de Christian Rosenkreutz. Existiera o no este personaje, la obra tuvo mucho éxito especialmente en Inglaterra y Escocia.

Según la leyenda, Rosenkreutz era un caballero alemán que viajó a Medio Oriente donde adquirió conocimientos místicos y esotéricos. Al regresar a Europa, decidió fundar una fraternidad secreta dedicada a preservar y transmitir esta sabiduría para iluminar la humanidad.

Los burgueses y los gentlemen comenzaron a investigar si aquellos rosacruces subsistían en algún sitio. Es entonces que ellos creen que los seguidores de Rosenkreutz se han escondido o han pervivido en los gremios de constructores. Allí es de donde proviene el término de «masón», pues en inglés mason significa constructor o albañiles. (cambiar a francés).

Alberto Bárcena establece un claro paralelismo entre los objetivos de la masonería y de los rosacruces, pues uno de los manifiestos de la orden Rosa Cruz indica que es necesario «dejar el mundo tal y cómo lo encontró Adán», es decir, destruir todo lo que ha construido el cristianismo y empezar de cero, pero ¿es esta también la misión de la masonería?

¿Qué defiende la masonería y cuál es su finalidad?  

Según La Gran Logia de España su objetivo es combatir la ignorancia, el vicio e inspirar amor a la humanidad. Sin embargo, este grupo secreto tiene unas características más complejas.

En primer lugar, es necesario ser conscientes de que sus conocimientos, los saberes que ellos reciben en la logia en sus templos y ritos son esotéricos, no exotéricos. Es decir, solo pueden acceder a ellos las personas iniciadas en la masonería, que tienen que pasar por «una puerta estrecha», un proceso de selección. Entre estos contenidos reservados solo para ellos, introducen una serie de mitificaciones bíblicas, como que provienen de los constructores del templo de Salomón y de la Torre de Babel. Además de conocimientos de alquimia y la cábala, una mística originariamente hebrea. Sin embargo, aquello que es imprescindible para que alguien se inicie en la masonería es la firme creencia en el gran arquitecto del universo, un dios abstracto universal.

Los iniciados tienen que comprometerse a guardar silencio sobre los rituales y símbolos de la orden, debido a los conocimientos esotéricos que reciben. Además dentro del propio templo también tienen prohibido hablar de política y religión, no obstante esto parece ser totalmente paradójico, pues Serge Abad Gallardo, ex masón de grado 12 y autor del libro Serví a Lucifer sin saberlo, califica a la masonería justamente como una religión y un medio político.

Masonería como religión

La masonería contiene todos los rasgos y características que definen a una religión. En primer lugar la más evidente, creencias comunes: la existencia de un gran arquitecto universal y la idea de que toda verdad es relativa. Por otro lado, cuenta con ritos, ceremonias, adeptos y vínculos regulares entre estos.

Otro punto interesante es que en la masonería se accede al conocimiento de forma gradual, por eso se dividen en grados, cuanto más alto es el grado, más conocimiento se obtiene. Por ejemplo, el rito escocés cuenta con 33 grados. Según el testimonio de Serge Abad-Gallardo a los altos grados solo ingresan un 5% de los masones y es difícil dar marcha atrás.

En una logia masónica, los miembros asumen distintos roles y responsabilidades esenciales para su funcionamiento. Uno de los más relevantes es el del Venerable Maestro, quien lidera la logia. Hay otros cargos fundamentales, como el Primer Vigilante, el Segundo Vigilante, el Orador, el Secretario y el Tesorero, entre otros.

En cuanto a la asistencia al templo, en las logias azules (los primeros grados), se tiene que ir dos veces por mes y en los altos grados, con una es suficiente. Además, también se conoce, por el testimonio del maestro masón Juan Cantero, que hay una reunión anual de los grandes maestros masones de España cada marzo.

Hay distintos autores masones de referencia que expresan que la masonería es una religión, prueba de ello lo encontramos en las Constituciones Anderson, donde están reflejadas las reglas de organización y funcionamiento de las logias; en esa línea se manifestaban también Oswald Wirth o Albert Pike.

Masonería como política

Tras la ilustración, la masonería pasa a tener una finalidad más política, porque las sectas obligan a una los miembros a tener una relación de fraternidad entre ellos. Milagrosa Romero Samper explica que la masonería se perfila mucho a comienzos del siglo XIX, coincidiendo en España con la independencia de América con Fernando VI, porque empiezan las conspiraciones políticas, por un lado, de los independentistas americanos y por otro, de los liberales en España.

«Entonces desde ese momento en realidad es una sociedad, un lobby, para influir.- explica la historiadora- hubo momentos en los que han influido mucho, como la Segunda República Española, donde a parte de que los políticos eran masones, en lo referente a la religión parece que coincidía bastante con lo que era la agenda masónica.»

Auténticos masones han establecido que sí hay una influencia política real.

En primer lugar, lo podemos acreditar con las palabras textuales de Freeze Zélaire maestro del gran oriente de Francia: «los hermanos parlamentarios están encargados de llevar hasta el parlamento los datos elaborados en el seno de nuestras logias». Es decir, una minoría masónica quiere imponer su punto de vista a la mayoría. También Abad Gallardo confirma en una entrevista la influencia de la masonería en el parlamento:

«No es absolutamente ninguna teoría de conspiración -desarrolla- decir que la masonería tiene un fuerte poder político sobre la sociedad. Hay pruebas sólidas. En Francia, por ejemplo, la ley que permite la píldora anticonceptiva (1967) fue iniciada por Lucien Neuwirth, que era masón. Además, la ley francesa sobre el aborto (1975) fue promovida por Simone Veil. No sé si ella misma era masona, pero estaba abiertamente muy cerca de los ideales masónicos (recibió grandes elogios de las logias masónicas francesas más importante a su muerte, en 2017). Además, el primer político que intentó introducir la legalización de la eutanasia en Francia fue el senador francés francmasón Henri Caillavet, en 1978. Del mismo modo, la ley sobre “matrimonio” entre personas del mismo sexo (2013) fue promovida por la política francesa Christiane Taubira, a quien conocí en Guyana, donde trabajé durante algunos años, y que es francmasona.»

En su obra, Serví a Lucifer sin saberlo explica que en 2018 los masones representaban alrededor del 0,03% de la población francesa y, sin embargo, el 35% de los diputados y senadores de Francia eran masones. El autor confirmaba que es 120 veces más probable que se convierta en diputado o senador un masón que alguien que no lo es.

Otro organismo de influencia masónica es la “Fraternelle parlementaire”, una organización informal que reúne a funcionarios elegidos en los niveles políticos más altos. Todos pertenecen a obediencias masónicas. El ex presidente de la asociación, Bernard Saugey (senador de  los Republicanos, partido político de centroderecha y abiertamente masón), dijo una vez: “Si desempeño bien mi papel, los parlamentarios de izquierda y derecha votarán juntos sobre problemas sociales”. Prueba de ello fue la ley de la reproducción asistida, aprobada por un Senado, predominantemente conservador.

Aún así, es evidente que no todas las decisiones políticas y legislativas son fruto de la masonería, al menos en la actualidad, así lo indica Romero Samper: «ahora bien, de ahí a declarar la culpa de todo a los masones o que no ha habido más gente en la historia que los masones, pues no es verdad, porque nos dejamos fuera muchas causas.»

¿La masonería es luciferina?

Serge narra en su testimonio que un día, en el albergue de Le Droit Humain, escuchó un ritual de primer grado (del rito escocés) que nunca había escuchado antes. «Escuché al venerable maestro decir: Debemos agradecer a Lucifer por traer la luz a los hombres«

Mariano Tirado y Rojas, ex-masón del SXIX y Manuel Guerra Gómez, doctor en Filología clásica, Teología Patrística y experto en masonería confirman que hay una dejación de la cruz. En el paso al grado 29 el masón debe pisar la cruz con el pie izquierdo, luego con el derecho y finalmente hay unas palabras de elección entre esa cruz y la cruz en aspas de lucifer. No obstante, este rito nunca saldrá de la boca de un masón en público pues se ven obligados a guardar el secreto masónico.

Como se ha mencionado anteriormente la masonería es profundamente relativista, por ello Alberto Bárcena explica que cada masón puede «escoger» a su arquitecto del universo, pues al ser deísta no hay unos rasgos universales que le definan. «Nada prohíbe que este gran arquitecto se trate de Satanás, mientras que tienen totalmente prohibido que este sea Cristo».

El propio Serge Abad-Gallardo dice que lo más profundo de sus fundamentos lleva una doctrina luciferina, pero que muchos masones no son conscientes. Incluso indica que algunos de ellos son «realmente buenas personas, convencidas de que están trabajando por el bien de la humanidad».

Entonces, si la masonería es luciferina, ¿cómo puede ser que haya gente que se llama católica y que pertenezca a esta? Un claro ejemplo es el expresidente de los EEUU, Joe Biden, quien se considera católico. Así lo indicaba El Debate el 27 de enero de este año: «Biden adquirió la condición de ‘Maestro Masón’ de una logia afroamericana un día antes de dejar la presidencia», pero ¿es compatible?

Catolicismo y masonería

La masonería está claramente condenada por la Iglesia católica, pues la doctrina de la fe dice que el masón está en pecado mortal. También Antonio Estanliano, obispo emérito, establece que la masonería está fuera de la iglesia y la compara con el arrianismo, quienes creen que Cristo no es Dios, por lo tanto es una herejía. León XIII, en Humanum Genus, indica que el último de los designios de la secta es destruir todo el orden construido por el cristianismo.

Todos los ritos masónicos tienen fuentes ideologías y filosofías que son incompatibles con el cristianismo, como el hermetismo, el ocultismo, el gnosticismo o el arrianismo. Serge Abad lo indica, «la masonería es una contra-iglesia aunque ella diga lo contrario»

Afirman que todas las religiones son equivalentes, de ahí la figura del gran arquitecto, del ojo que todo lo ve, un dios válido para todos los masones independientemente de su religión de origen. Esto se demuestra en sus ritos de iniciación, así lo explica Juan Cantero, maestro masón de La Gran Logia de España. En cada rito de iniciación se emplea un texto en el que se haya revelado una divinidad, sin embargo este texto no tiene que coincidir con la religión del iniciado. Por lo tanto, pueden iniciar a un musulmán con una Biblia porque no la conciben como la Biblia en sí, sino como la revelación de una divinidad, de esta forma se cae en el relativismo e igualitarismo.

La pertenencia a una logia

Según el maestro masón Juan Cantero, en la actualidad, España cuenta con aproximadamente unos 3000 masones y la mayoría se agrupan en la Gran Logia de España, la principal obediencia masónica española.

Para entrar en una logia, antiguamente se tenía que ser presentado por un hermano, pero ahora se puede solicitar por medio de correo electrónico, aunque eso no impide que se lleve a cabo un riguroso proceso de selección con distintos filtrados. El perfil de un candidato masón debe ser: hombres mayores de edad y creyentes del gran arquitecto del universo.

Otro aspecto interesante es que La Gran Logia Española no permitió la entrada de mujeres hasta hace pocos años. En la actualidad, ellas cuentan con sus propias logias, constituyendo La Gran Logia Femenina de España desde el 2005.

En cuanto a la salida, «Oficialmente, desde un punto de vista administrativo, podemos irnos con bastante facilidad. Aunque no es frecuente, no es tan raro que los masones renuncien. Hay incluso una comisión ad hoc para comprender por qué algunos abandonan. Solo se debe enviar una carta al venerable maestro», explica el maestro masón, Juan Cantero.

Simbolismos

¿Cómo transmiten los conocimientos ocultos? Gran parte del lenguaje masónico lo protagonizan los símbolos. Uno de los más característicos es el suelo ajedrezado. Hay lugares en los que es una simple decoración, pero en la masonería tiene un sentido muy profundo, es la base del dualismo gnóstico: el bien y el mal son equivalentes, donde hay luz hay oscuridad y viceversa, se puede hacer bien haciendo mal y mal haciendo bien. Por lo tanto, se establece un relativismo moral, «la moral es esencialmente contingente y cambia».

Dólar estadounidense

Existen distintos elementos asociados al gremio de los arquitectos que podemos encontrar en un templo masónico, como la escuadra, el compás o la piedra en bruto y la labrada. Su signo característico asociado a la divinidad es «el ojo que todo lo ve», procedente de la tradición judeocristiana, rodeado por un triángulo ya que simboliza la trinidad.

A parte de símbolos, los masones también cuentan con saludos o palabras clave determinadas según el grado en el que estén. Algunos de estos saludos, cuenta Serge, tienen influencias de estatuas satánicas. Tal caso es el signo del grado 18, que se ejecuta levantando la mano derecha cerrada y con el índice levantado señalando al cielo y a continuación la tierra. Este gesto lo encontramos también en figuras satánicas como baphomet, este ex-masón sentenciaban que los masones han acogido este signo de lucifer

Estatua de baphomet, Iglesia de Satanas, Detroit, EEUU

Uno de los lugares en los que se preservan algunos símbolos masónicos es el Ateneo de Madrid. Tanto el edificio como la institución no son masónicos, pero muchos de sus socios destacados como el presidente de la II República, Manuel Azaña o el intelectual esoterista Mario Roso de Luna, sí lo fueron.

Ateneo de Madrid.
Museo de la Masonería en Salamanca, recreación de una logia.

El sitio idóneo para investigar más a fondo sería el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, donde se encuentra un espacio dedicado a la Masonería así como la recreación de una Logia. Cuando en 1938, Franco prohibió la masonería, confiscó los mismos archivos, documentos, instrumentos y vestimentas, que se encuentran en exposición.

En este museo se pueden ver todos estos símbolos, hay muchos procedentes de la II República, de presidentes masones como Azaña o Sagasta como los mandilillos tradicionales, o compases.

Sin embargo, si se quiere ver a una auténtica logia en vivo y directo en Madrid, La Gran Logia Provincial de Madrid organiza actos públicos a los que pueden acudir los «profanos», los que no están iniciados. Su sede se encuentra en calle Juan Ramón Jiménez 6, Madrid.

Con el secretismo propio de su estilo, la masonería no solo persiste sino que avanza y está evolucionando. Con la irrupción de las redes sociales y los nuevos medios, los masones han descubierto la vía para mostrarse al mundo, acercase y limpiar su reputación mediante las «jornadas de puertas abiertas» y actos públicos. Redes sociales como Tiktok o Instagram han aumentado su presencia con conferencias y entrevistas a masones en las que hablan de sus creencias y tradiciones. YouTube es un gran ejemplo del alcance mediático que han tenido algunos masones, apareciendo en programas como Worldcast o Club 113 o Wild Proyect entre otros.

Lejos de ser un mero ejercicio de transparencia, esta apertura responde a una estrategia bien calculada para atraer a las nuevas generaciones. Normalizando su pensamiento al público joven en una muestra de proselitismo sutil, pero certero, la masonería aprovecha las redes sociales para proyectar una imagen renovada y accesible. Así, bajo la apariencia de divulgación, asegura la continuidad de sus ideales en las próximas generaciones.

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