Nastasja Vasquez y María del Casar

El candidato republicano, ex presidente y actual presidente electo, Donald Trump, no sólo ha conquistado la Presidencia de Estados Unidos, también ha logrado hacerse con el control del Senado, una Cámara determinante que no pudo alcanzar en su anterior mandato y todo apunta a que retendrá la mayoría en el Congreso. Esta vez, el conocido red mirage, en español “espejismo rojo”, que muchos vieron en la noche electoral se mantuvo fuerte, frente a un blue shift, (cambio azul) que no llegó a materializarse. El rojo y el azul son los colores de Republicanos y Demócratas respectivamente.

Los estudiantes estadounidenses de intercambio del CEU San Pablo de Madrid, se muestran muy sensibilizados con los hechos del pasado martes en su país. «Cuando estás en el extranjero, la gente te pide explicaciones sobre las elecciones estadounidenses de las que todo el mundo habla», comenta Breanna, una estudiante neoyorquina. En un entorno académico, este escenario suele dar lugar a profundos debates no sólo sobre la política estadounidense, sino también sobre el estado más amplio de la democracia y los acuciantes problemas mundiales relacionados con estas elecciones.

Votar en el extranjero

Para estos estudiantes del CEU votar supuso retos logísticos desconocidos. Muchos con los que hablamos lo hicieron por correo, un proceso que requiere un registro temprano y una estricta atención a los plazos. «En realidad, fue bastante sencillo una vez que me enteré de los requisitos de mi estado», observa Adrián, oriundo de San Diego, California. Otros, sin embargo, no se inscribieron ni intentaron votar en España, al creer que su voto podía tener menos impacto. «Vivo en un estado históricamente azul, así que mi voto no va a cambiar nada», señala Hayden de Chatham, de New Jersey.

Opiniones sobre los candidatos y el ambiente electoral

Al ser preguntados sobre el sentimiento general de estas elecciones, la respuesta más común fue que tenían emociones encontradas sobre los candidatos. Algunos creían que el regreso de Trump a la Casa Blanca significa mayor estabilidad económica y seguridad nacional. Otros, consideran desesperanzador su regreso y mencionan su postura en asuntos de índole social. Es el caso de Sophia, estudiante de 21 años de Chicago. «Es muy decepcionante el resultado de las elecciones. Especialmente -remarca- porque los republicanos ahora son mayoría en casi todas las instituciones.»

Una queja previa al día de la votación se repite: la decepción causada por las limitadas opciones que tuvieron en las primarias. Hannah, una estudiante de Nueva York de 20 años afirma: «Creo que la mayoría de la gente de mi edad siente lo mismo que yo. Ninguno de los

dos candidatos es bueno, pero tuvimos que elegir». La elección entre candidatos, reflexionan, parece menos sobre valores compartidos y más sobre asegurar cuestiones fundamentales como los «derechos civiles, la democracia y el estado de derecho» que sienten que están en riesgo.

Cuestiones clave

Vivir en España puede dar a estos estudiantes una nueva perspectiva política sobre los asuntos más discutidos. Algunos afirmaron que, en efecto, eso había pasado, sobre todo con cuestiones muy frecuentes en el debate público en Estados Unidos como lo es la sanidad. «Estar en Europa me ha abierto los ojos a diferentes enfoques de la sanidad y la educación», asegura Sophia. «Ves lo que es posible y empiezas a preguntarte por qué opciones similares no son más accesibles en Estados Unidos».

No todos opinan lo mismo. Otros estudiantes compartieron que su estancia en el extranjero no ha cambiado su mirada, e incluso se han reafirmado en sus posiciones. En ese sentido se manifiesta Hayden cuando se le pregunta sobre cuestiones importantes, como la política medioambiental, la inmigración y asuntos raciales. Algunos compañeros suyos mencionaron también el sistema de salud, los derechos reproductivos y la política exterior.

Mirando al futuro: Esperanzas y preocupaciones

Por otra parte, al hablar del impacto potencial del segundo mandato de Trump, buena parte de los estudiantes, transmitieron temor e incertidumbre. Pero algunos expresaron su esperanza de que se produzcan cambios positivos, sobre todo en la política económica, mientras que la mayoría se mostraron preocupados por la polarización. A pesar del desagrado que provoca la victoria de Trump en la mayoría de los consultados, los hay que no se desaniman y destacan la importancia de tener una participación ciudadana constante: «El compromiso cívico es crucial», subrayó Mackenzie de San Diego, California.

Mientras el mundo espera a ver qué depararán los próximos cuatro años de Donald Trump, los estudiantes estadounidenses del CEU reflexionan sobre el país al que regresarán y los cambios que pueden esperarles a la hora de volver a casa.

Maria Del Casar
Maria del Casar

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