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Paula García – Pastor

La ansiedad es una respuesta natural al estrés, pero cuando se convierte en una condición
persistente, puede afectar significativamente la calidad de vida. Según la Organización
Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas padecen trastornos de ansiedad en
el mundo.

Hoy tenemos el privilegio de hablar con un experto en salud mental, Amable
Manuel Cima Muñoz, Profesor de la Facultad de Medicina USPCEU y Psicólogo Especialista
en Psicología Clínica, tiene un doctorado en Psicología y ha sido Director de Máster en
Psicología General Sanitaria.

  • La ansiedad afecta a tres dimensiones clave: pensamientos, sensaciones
    físicas y conductas.
  • El diálogo interno es una herramienta esencial para gestionar los
    episodios de ansiedad.
  • Las técnicas de relajación son fundamentales para los estudiantes que
    enfrentan estrés académico.

¿Qué es la ansiedad?


La ansiedad es una respuesta de nuestro organismo ante una situación que no
necesariamente justificaría una reacción tan intensa. Es decir, la persona vive una
experiencia, como hacer un examen o tener una cita, y su cuerpo responde como si se
tratara de algo excepcionalmente estresante.
La ansiedad se compone de tres esferas principales:

  1. Ansiedad cognitiva: los procesos de pensamiento que surgen ante la situación.
  2. Ansiedad fisiológica: sensaciones físicas como nerviosismo, dolores de cabeza,
    sudoración o sensación de ahogo.
  3. Ansiedad conductual: cómo actúa la persona frente a la situación estresante.

Todos podemos experimentar ansiedad en algún momento, pero la diferencia está en
cómo la manejamos. Algunas personas logran controlar mejor estas tres dimensiones, pensamientos,
sensaciones físicas y acciones, mientras que otras pueden sentirse desbordadas.

¿Cual es la diferencia entre miedo y ansiedad?


El miedo es una manifestación específica de la ansiedad. La diferencia radica en que el
miedo se enfoca en un «por qué» concreto, una razón identificable que provoca
preocupación o alerta. Por ejemplo, si tengo miedo porque mi vecino tiene un perro
grande y yo tengo perros pequeños, probablemente estaré pendiente de cuándo saca a su
mascota para evitar un posible conflicto. Este tipo de reacción es útil y adaptativa porque
ayuda a prevenir situaciones potencialmente peligrosas. Por otro lado, la ansiedad no siempre tiene un desencadenante claro. Puede ser una respuesta excesiva o desproporcionada a estímulos menores, dificultando que la persona la gestione de manera lógica o controlada

El síntoma más común de ansiedad es la falta de aire. ¿Por qué ocurre esta sensación y qué sucede en nuestro cuerpo y mente?


Uno de los síntomas fisiológicos más comunes de la ansiedad es la sensación de falta de
aire o ahogo. Esto ocurre porque el cuerpo responde como si estuviera enfrentando un
peligro real, activando mecanismos de supervivencia. En términos fisiológicos, se genera un desequilibrio donde el pensamiento negativo aumenta, el malestar físico se intensifica y la reacción conductual suele ser evitar o huir de la situación percibida como amenazante. Este círculo vicioso refuerza la sensación de
ahogo, dificultando aún más que la persona recupere el control.

¿Cuál es la importancia del diálogo interno durante un ataque de ansiedad?

El diálogo interno es una herramienta clave para manejar la ansiedad, especialmente
durante un ataque. Sin embargo, las personas más jóvenes suelen tener dificultades para
identificar sus emociones y comprender por qué se sienten de cierta manera. Este déficit
en la introspección puede intensificar el malestar psicológico y físico, llevando a la
evitación de situaciones estresantes.

Trabajar en el diálogo interno desde etapas tempranas, como en el colegio, puede ayudar
a las personas a desarrollar una capacidad de autoexploración y metacognición. Este
proceso les permite entender qué les ocurre, por qué reaccionan de determinada manera y
qué pueden hacer para gestionar su miedo o ansiedad. Reconocer los propios patrones de pensamiento y emociones es el primer paso para enfrentar situaciones difíciles y superar el miedo patológico o la ansiedad crónica.

¿Cuál es la diferencia entre ataque de ansiedad y ataque de pánico?


Aunque pueden parecer similares, un ataque de pánico implica una pérdida total de
control sobre las esferas cognitiva, emocional y conductual. Durante un ataque de pánico,
la persona experimenta un estado de parálisis o desconexión que dificulta cualquier toma
de decisiones. En cambio, un ataque de ansiedad, aunque también es intenso, suele estar más
relacionado con un evento concreto y permite algo más de margen para reaccionar o
buscar ayuda.

¿Cómo afecta el consumo de sustancias como el alcohol y las drogas a la ansiedad en la universidad?


El consumo de alcohol o drogas puede parecer una solución inmediata para aliviar la
ansiedad, especialmente entre estudiantes universitarios que enfrentan exámenes o
proyectos. Sin embargo, estas sustancias tienen un impacto negativo a largo plazo.
El consumo altera la capacidad de toma de decisiones y el análisis personal, agravando la
ansiedad en lugar de aliviarla. Además, pueden generar dependencia, añadiendo otro
factor de estrés al ya complicado panorama universitario.

¿Qué estrategias pueden utilizar los estudiantes para manejar las ansiedad relacionada con los exámenes y el rendimiento académico?


Una de las técnicas más recomendadas para gestionar la ansiedad es el uso de métodos de
autocontrol y relajación. Los psicólogos suelen enseñar estas herramientas para que los
pacientes aprendan a controlar su ansiedad en situaciones específicas, como antes o
durante un examen. Estas estrategias incluyen ejercicios de respiración, relajación
muscular y meditación, que ayudan a reducir la tensión física y emocional, permitiendo
que la persona se enfrente con mayor tranquilidad a las situaciones estresantes.

Hemos de conocer esos métodos.

Angela Taltavull Pérez - Folgado
Angela T

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